Con las mejores galas, como en las citas más deslumbrantes, el Danok Bat Cadete de Liga Vasca se impuso a la temible Real Sociedad por 2-1 en Mallona. Los goles de Iñigo y Garrido no fueron impedimento para que los donostiarras marcaran a última hora para meter el miedo en el cuerpo a los de casa. Pudo vencer cualquiera, pero los tres puntos se quedaron en Bilbao. No hay tiempo para celebraciones, el domingo, a las once, nueva potente cita en Donostia, contra el Antiguoko.

DANOK BAT CADETE LIGA VASCA: Unai, Grande, Rodri, Oier, Wyatt, Pose (Alvaro), Anton, Dylan (Garrido), Mikel (Ordeñana), Alex (Aketza) e Iñigo (Zape).

Danok y Real Sociedad ofrecieron un espectáculo digno de equipos grandes: un partidazo. Con un ritmo inusual para la categoría, con ocasiones, goles, emoción, nervios ¿qué más se pueda pedir en una categoría como la cadete? Empezaron los de casa haciendo daño por el ala derecha. Pero el primer aviso real fue visitante en un balón demasiado cruzado en su finalización. Cumplido el cuarto de hora, los donostiarras cogieron mejor el centro del campo, aunque Anton estuvo a punto de encontrar la escuadra desde la frontal del área. El ritmo era frenético, con alternativas por los dos lados y ahora los bilbainos tomaban el mando del partido. El portero visitante se encontró a la salida de un saque de esquina la volea de Dylan. El gol estaba por llegar.

La segunda parte todavía mantuvo una mayor intensidad. Grande se deshace de varios contrarios entra en el área pero no puede acabar con éxito. Dylan prueba suerte desde la derecha pero responde bien el guardameta. Tres internadas de Mikel por la izquierda, con pase a Iñigo en el centro, estuvieron a punto de fructificar, pero el gol se hacía de rogar. La Real también llevó peligro en una falta lateral. Además, un error local en la entrega en defensa provoca una llegada guipuzcoana a la que Unai tiene que responder con un paradón con los pies. Y seguido una nueva llegada la salva Oier evitando que el delantero rematara bien por lo que dispara fuera. El partido estaba roto y en el minuto 27 Iñigo entra por la izquierda y bate por bajo al portero. Era el premio a la constancia y a todo el trabajo del Danok. A falta de dos minutos, Wyatt entra por la izquierda, Zape peina el esférico y Garrido que entraba por la derecha remata a la red logrando el segundo tanto que parecía el definitivo. Pero casi sobre la hora la Real acortó distancias en una incursión por la banda derecha visitante en la que batieron a Unai por bajo.

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